Dime cómo hablas y te diré de dónde eres

Decir que Miami es un melting pot de culturas es quedarnos corticos. Acá la palabra Latino es difícil de aterrizar, pues si bien, venimos todos de América Latina cada uno tiene diferentes formas de comunicarse, de relacionarse, de comer, de trabajar, de educar a sus hijos, entre muchas otras cosas. Lo que si es común entre los latinos es que en su mayoría somos fíeles a nuestras raíces, costumbres y formas de hablar.

Si además de vivir en Miami trabajas en una de las compañías que tiene al Sur de la Florida como headquarters para sus operaciones en América Latina, sabes que cada país tiene su lista de palabras vetadas y que no puedes hablar de la misma manera con Venezuela que con Colombia, o con Puerto Rico, o con Costa Rica. Entiendes también que aunque para el venezolano “arrecho” sea la palabra más común de su vocabulario, para los colombianos sigue siendo una expresión fuerte. Que en Argentina no se puede usar una “cachucha” para evitar los rayos del sol, que en Brasil no se usa la “buseta” como medio de transporte, que en Puerto Rico los “bichos” no vuelan y que el significado de ahora y ahorita varía de país en país.

Pero hay expresiones mucho más locales, menos comerciales, que solo salen a relucir cuando convives más de lo normal con otras nacionalidades y terminan volviéndose patas, panas, parceros, maes, cuates o hasta wachiturros. Expresiones como cuando  tu compañero de trabajo sale a correr en un país ajeno y cuando regresa te dice que vio unos “bichitos medio conversados” en la calle que lo asustaron y decidió volver al hotel; o que las chicas estaban “calatas” en la playa gracias a sus diminutos vestidos de baño; o que los “pendejitos” están hermosos y cada día más grandes; o que ayer se la “tiraron rico” en la fiesta de cierre con el equipo local y los clientes.

En mi caso he aprendido que nadie debe “recogerme” en el carro, ni “coger” algo que se me haya caído; que las cosas no se “tiran” y que si estoy en Costa Rica y alguien se para encima de mi pie lo menos que puedo decir es que alguien me “pisó”. En Brasil no me pongo un “saco” sino un suéter y si en Perú quedo con hambre es porque el desayuno estuvo bien “misio”.

¿A ustedes que palabras o frases las han hecho quedar mal cuando las dicen fuera de su país?

*Cualquier duda sobre los significados me pueden enviar un mensaje por acá o enviarme un correo electrónico a mar@lovefullife.com

Comments 2

  1. Muy bueno, todos y cada de uno de los que decidimos dejar nuestros paises tenemos historias con palabras que NO supimos el significado hasta que no “metimos la pata”

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