Gracias y, por favor, qué se repitan

Gracias

No es raro que termine el día haciendo una lista de las cosas por las que estoy agradecida. Gracias por la salud, el trabajo, la familia, los amigos, el tiempo, un techo, una cama, un plato de comida, son cosas que encabezan la lista. Trato de hacerlo mentalmente en silencio, pero también lo hago en voz alta con mis hijos cuando los estoy acostando. Pido que todas estas bendiciones no sean solo para mi sino para todos los que en este momento las necesitan. Y es que creo firmemente que apreciar lo que tenemos, enfocarnos en nuestras abundancias nos llena de tranquilidad y felicidad, lo contrario es sumirnos en mundo de ansiedad, de resentimiento y ceguera frente a todo lo que nos regala la vida.

Y aunque hay mucho que agradecer, hoy quiero hablar de las cosas que no agradezco cada noche, pero que cada que las disfruto digo en voz baja y con mucha intensidad, gracias vida, por favor, que se repita. Pues dentro de mí, existe siempre un miedito de no poder volver a disfrutar estas cosas, estos momentos, como si por ser tan buenos no se pudieran repetir, como si fueran tesoros que solo encontramos una vez en la vida, y cada que compruebo que se pueden repetir y hasta superar, mi alma respira un poquito y vuelve a pedir porque sean muchos más.

  1. Una película – Hay muchas, pero no todas te hacen vibrar igual. Algunas despiertan sentimientos que llevaban rato dormidos, te transportan a vidas soñadas, a lugares increíbles. Te cuentan historias que no creíste posibles. Te sacan de la realidad, también te sacan lágrimas y risas. Hay películas que te inundan de amor, compasión, esperanza, ánimo y terminas queriendo comerte el mundo. Otras son suaves, con movimientos lentos pero seguros, casi en blanco y negro, huelen a tranquilidad y paz y te dejan enamorado, de la vida, de ti, del otro, del mundo. Gracias a la vida por estos maestros que recrean fragmentos de vidas con fotografía y música impecable, personajes e historias únicas, que a mí me alegran la vida y me ponen a soñar.
  1. Un libro {artículo, ensayo, poema} – Así como una buena película, un buen libro te transporta a otros mundos, a otras realidades. Acá no lo estás viendo con los ojos, lo estás imaginando, le estás poniendo los colores que quieras, las caras que se te vienen a la mente, los sonidos que más te gustan, puedes ver y sentir todo lo que describen a tu manera. No hay imágenes impuestas, ni horarios para leer. Cada libro tiene un olor único, los míos además tienen fotos que uso de separador. Un buen libro te saca del lugar donde estás físicamente y te lleva a lugares que nunca creíste posible visitar. Por favor, que se sigan escribiendo libros nuevos, que sean difíciles de soltar; que la gente siga recomendando sus favoritos; que cada escritor comparta sus pensamientos, su forma de ver el mundo y sus escritos; gracias por los que lo han hecho y los que lo harán.
  1. Un beso {+ abrazo} – No todos los besos son iguales, hay besos de besos. Un beso en la frente me da confianza y me genera ternura. Un beso en la boca es intimidad y pureza. Un beso {donde sea} con un abrazo, sin afán, despacio, sintiendo el corazón del otro me llena el alma. Gracias infinitas por cada beso y cada abrazo, especialmente los de mis hijos, mi esposo, mi mamá, mi papá y mis hermanos.
  1. Un paseo en familia – Así como cuando era chiquita. Con abuelas, primos, hermanos, papás y amigos que son familia. Con peleas y risas. Con mujeres cocinando delicias, con mesas de comer llenas de conversaciones y platos que van y vienen. Con música de fondo, que sube y baja de acuerdo al momento del día. Con juegos de mesa. Con conversaciones que incluyen a chiquitos y grandes, que duran hasta la madrugada y que podrían seguir si no es por el afán de descansar para volver a empezar al siguiente día. Por las aventuras, los sueños a deshoras, los paisajes y lugares nuevos. Por cada momento. Gracias por esos paseos inolvidables, que nada tienen que ver con el lugar y todo que ver con las personas, que se sigan repitiendo siempre, muchas veces, por muchos días.
  1. Una conversación – Que no se sabe cuándo, ni cómo, ni por qué empezó, pero que no puedes concluir. Que te acelera el corazón, pone tu mente a mil y te hace reír, llorar, pensar y conectarte con el otro de una manera especial. Muchas veces acompañada de un vino, otras en la cama con las luces apagadas, o hasta en el carro donde los ojos no se encuentran fácilmente para ponerte a prueba. Conversaciones que cambian vidas, que dan luces, que alegran los días, que dan entendimiento, generan complicidad y afianzan relaciones.
  1. Una salida con amigas – No hay shopping, ni psicólogos, ni terapias, que se igualen a una salida con amigas. Puede ser una amiga, pueden ser diez, puede ser algo complicado, o algo sencillo, en un súper restaurante o en una acera, o hasta por teléfono. Cada salida tiene su magia, el común denominador son las conversaciones inconclusas, las risas y a veces las lágrimas. El tiempo pasa volando, nunca es suficiente, pero por cortico que sea nos deja recargadas, más livianitas, más felices y más lindas. Doy gracias a la vida por esas mujeres hermosas que me ha dado como amigas, que hacen mi vida más rica, más feliz y mucho más interesante.

¿Que cosas te hacen a ti decir gracias en voz baja y pedir que, por favor, se repitan?

Comments 6

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  1. Yo! Doy gracias al universo por que somos más la gente que piensa cómo tu y que posts como estos nos inspiran a reflexionar y a agradecer tanto y no a pedir solamente. Yo agradezco poder aprender cada dia de las pequeñas cosas. Esas son las que nos hace grandes!

  2. Yo doy gracias en silencio por un hermoso atardecer y por las Diosidencias…ese tipo de casualidades que solo tu sabes que Dios está intervinie do en tu vida.

  3. Gracias por todo lo vivido, gracias por la madre que tuve , la mas hermosa de todas, por mis hijos y por supuesto…….Gracias a Dios por esos hermosos nietos que me ha dado y los que faltan!!!!!

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