Pasó el día de la mujer y ¿ahora qué?

Hace unos años participé en un evento exclusivo para la mujer, solo podían asistir dos hombres por empresa. Uno de los asistentes de mi trabajo me preguntó después de varias charlas a las que habíamos asistido “¿por qué tiene que ser todo tan dividido? ¿Por qué no pueden hacer el mismo evento pero para hombres también?, el contenido aplica para los dos géneros”. Y tenía razón, el tema de desigualdad de género es un tema que se tiene que hablar entre hombres y mujeres, porque no podemos hablar solas de los puntos que queremos cambiar y que cambien, al final los hombres también tienen responsabilidad tanto en el problema como en la solución.

Y me dejó pensando. Él me cuestionaba que tanto de cierto tenía el tema de la diferencia, los límites, la exclusión y en general la falta de igualdad de género. Me quedé pensando si se estaba haciendo el loco o si será que para algunos hombres el tema es simplemente un cuento más de las mujeres para seguir peleando, echando cantaleta y creando división {como si de verdad hiciera falta}.

Y después de mucho pensar, leer, analizar, cambiar de opinión, volver a cambiar y seguir cambiando en el camino, sí creo que hay una verdad en ambas partes. No podemos negar que las condiciones por ejemplo de salario son diferentes para el hombre y la mujer, pero tampoco podemos dejar de lado que esta puede ser una diferencia también influenciada por la falta de confianza y seguridad de la mujer a la hora de ir a pedir un aumento, de ponerle precio a su trabajo y de pelear por lo que ella vale y quiere. Acá cabe destacar que es común que los hombres vayan con sus ínfulas de grandeza a esta reunión {lindando con la megalomanía} y que las mujeres tendamos a ser más cautas cuando de nuestras habilidades, experiencias y valor se trata. {No es tampoco gratis esa actitud en las mujeres}.

Pero si bien éste es un solo caso, hay muchos otros donde no hay dudas de que ser mujer todavía tiene sus desventajas; donde el machismo predomina pero se disfraza de otras cosas o nos hacemos las pendejas porque dentro de nosotras algo se identifica todavía con esa forma de relacionarnos y ser tratadas. Y es que la cultura machista existe hace muchos años y hay situaciones, pensamientos y actitudes que se aceptan como verdades absolutas, por tanto tiempo que las hemos visto y oído, que no se refutan y que simplemente se dejan pasar, así nos hagan sentir incómodas.

No podemos entonces negar la brecha que existe entre géneros, mucho menos después de que pasó el día de la mujer y el tema fue trending topic en muchas redes sociales con videos que hablaban de la diferencia entre hombre y mujeres, de la necesidad de luchar por nuestros derechos y hasta de cómo en los colegios hablan casi exclusivamente de científicos y artistas masculinos. Las mujeres seguimos ganando menos que los hombres, seguimos siendo minoría en cuanto a cargos directivos se trata, seguimos corriendo el peligro de ser atacadas sexualmente por cómo nos vestimos o simplemente porque sí, de ser juzgadas por querer tener sexo casual, por no ser mamás, por decidir sobre nuestros cuerpos y vidas {aborto}, entre muchas más; y nosotras por nuestro lado seguimos quedándonos calladitas cuando nuestros comentarios son ignorados, cuando nos sentimos incómodas, cuando no estamos de acuerdo con algo; y además juzgamos y criticamos las acciones y decisiones de otras mujeres, como si fuera un problema nuestro lo que hacen o lo que no hacen.

Mujer, dejemos el papel de víctimas y asumamos nuestra responsabilidad, no nos dejemos intimidar ni nos limitemos por esas creencias de que las mujeres deben ser, verse y portarse de cierta manera. Atrevámonos a decir lo que pensamos, hacer lo que queremos y pedir lo que necesitamos. Aprendamos a decir que no y a poner límites, a salirnos de relaciones tóxicas y a tomar decisiones pensando en nosotras primero.

En esta lucha no hay enemigos, pero si hay que buscar aliados. Hay que hablar del tema, no sólo con las mujeres para que tomemos acción, pero con los hombres también. Que ellos vean y entiendan dónde están esas diferencias, que reconozcan lo que el machismo ha hecho en ellos y como esta cultura nos termina afectando a todos. Así que ahora, después de celebrar lo que se ha logrado en cuanto a derechos de la mujer, hagamos lo posible para entender que somos todos parte de la solución y que en nuestras manos está crear una sociedad más inclusiva, más segura, más conectada, más solidaria y más compasiva. Que no se quede en tema de un solo día, ni en regalar flores, ni compartir videos y fotos.

 

Comments 3

  1. Me encanta lo que dices! Yo parto del empoderamiento femenino …. La mujer debe aprender a ser virtuosa y pienso que el tema debe hablarse con hombres… y no cerrarnos a nosotras mismas! … yo solo me hago la víctima cuando no deseo cargar las bolsas del super o necesito revisar algo del carro 😅😅😅 … en el mundo empresarial o no hay espacio siempre para buenas ideas vengan del hombre o de la mujer! 👏👏👏👏

    1. Post
      Author

Leave a Reply