Patrice D’Eramo: Honoring our decisions

Patrice D’Eramo is the Americas Field Marketing VP for Cisco Systems, one of the top technology companies in the world, if not the top. I met Patrice in Peru, the Inca Kola land and gastronomy heaven. For me, as well as for her, it was a business trip, and also an opportunity to meet new people, get to know new places and discuss global matters.

It wasn’t the first time I had heard Patrice talking about the role of women in the corporate world, or about the decisions she made in order to grow in her career—or about her role as mother, wife and executive. It was clear that being a VP was just one of the roles she mastered. Women’s leadership is a matter close to her heart, along with community service and raising smart, confident and independent daughters.

But it was in Cancun, six months later, that I get the chance to talk more deeply with her, not only about her successful career, but also about balance, the inevitable guilt that career women deal with, and climbing the corporate ladder.

With a ton of balls up in the air, as she said, is hard to focus on just one thing, For Patrice, balance is that thing you cannot point to in the present, but are able to identify when you look back. For her, it is about blending her family and work, involving her girls and husband in the decision making, taking her daughters on business trips and making sure they all understand their roles and responsibilities within the household.

When her second daughter was born, she knew her priorities needed to be rearranged. She had no doubts about making a step-down in her career, even though there were many opportunities she was willing to jump on. During this step-down, she focused her attention on her family. At the same time, she made sure she was still visible inside the corporation so when she was ready to take the next step, everyone would know she was there, willing to keep climbing and reaching new heights. For her, there are no “glass ceilings,” but rather sticky floors where women decide to stay.

The decision to accept the VP position wasn’t hers alone. There were her two daughters and her husband to consider as well. Being a Marketing VP for a region as diverse as Canada, the USA and Latin America wasn’t going to be an easy task, and there were implications for each of the family members. Things were going to change, and she needed to know if everyone in the family was fully aboard and willing to assume new responsibilities. Once they all agreed they were all in for this—eager to take the most out of the situation and leave being a stronger family— they all accepted the new challenge and made some arrangements and adjustments to the new life with mom as Cisco’s VP of Americas Field Marketing.

Still, it wasn’t long before Patrice began to feel guilt. Between the many trips, duties and decisions to make, she had less time for her family, her friends and herself. But while on the road, she learned that much of that guilt was self-inflicted; that it was only additional stress and a waste of her energy and time.

“Being a working woman made me a better person,” are the words she used to confirm that her decision to work while being a mom and a wife, amongst other things, was her conscious choice. Now she knows that in order to get rid of guilt, as a woman you must “recognize and honor the choices you made. Don’t add additional pressure on yourself, just move on.”

As of today, Patrice knows for sure that she is a more competent, better person because of her career; that she feels more completed, more fulfilled thanks to all the opportunities that have helped her develop. This is reflected in her family and her girls. She also knows for sure that she has been blessed in her personal and professional life, and it is her obligation to give back, to build not only a wonderful family, but a great community too. Humor and going through bad times together, have made her, and her relationship with her husband and family, so much stronger. And the one thing that put that a shine in her eyes, is knowing for sure that she is “so” happy today, thanks to all the learning and growth she has taken from the rough times in her life.

During the development of this article, Patrice was nominated and granted one of the market’s top women leaders by The Women in Technology Leadership Awards; an honor that aims to identify, recognize, and celebrate female professionals who are leaders in the technology field.

Patrice D’Eramo: “Honrar tus propias decisiones”

Patrice D’Eramo es la vicepresidente de mercadeo para las Américas de Cisco Systems, una de las empresas de tecnología más reconocidas en el mundo. Conocí a Patrice en Perú, la tierra de la Inka Kola y de una gastronomía celestial. Para mí, igual que para ella, era un viaje de negocios, una oportunidad para conocer gente y lugares nuevos y discutir asuntos de interés mundial.

No era la primera vez que la escuchaba hablar del rol de las mujeres en el mundo empresarial, de las decisiones que ella misma ha tomado con el fin de avanzar en su carrera profesional o de su rol como madre, esposa y ejecutiva.

Era claro que la vicepresidencia es un rol más de su dominio. A Patrice, el liderazgo de las mujeres es un asunto que le apasiona, junto con el servicio a la comunidad y la educación de sus hijas como mujeres inteligentes, seguras e independientes.

Pero fue en Cancún seis meses después cuando tuve la oportunidad de hablar con ella de una manera más profunda; no solamente hablamos de su éxito profesional sino también acerca del equilibrio, de la culpa inevitable que sienten las mujeres ejecutivas y del ascenso dentro del mundo corporativo.

Con tantas ocupaciones al mismo tiempo, como ella misma dice, es difícil concentrarse en una sola. Para Patrice, el equilibrio es algo intangible en el presente pero que debemos ser capaces de identificar cuando miremos el pasado. Su fórmula: mezclar su familia con el trabajo; involucrar a sus hijas y a su esposo en el proceso de toma de decisiones, llevarse a sus hijas en los viajes de trabajo y asegurarse que ellas entiendan sus propios roles y responsabilidades dentro del hogar.

Cuando nació su segunda hija, se dio cuenta que era necesario reorganizar sus prioridades y decidió, sin duda alguna, alejarse un poco de su carrera aunque existían oportunidades que hubiese querido aprovechar. Durante este periodo, centró toda su atención en su familia y, a su vez, se aseguró de no pasar inadvertida dentro del mundo empresarial, de esta manera, cuando estuviera lista para retomar su profesión, todos a su alrededor se enterarían que ella estaba ahí, dispuesta a seguir escalando y lograr nuevas metas. Para ella no existen esas barreras invisibles inquebrantables que obstaculizan el avance de las mujeres hacia los altos cargos en las compañías, sino más bien, mujeres que de alguna manera se imponen barreras y se impiden avanzar a sí mismas.

Patrice no tomó la decisión de aceptar la vicepresidencia sola, tuvo en cuenta a sus dos hijas y a su esposo; ser la vicepresidente de mercadeo de una región tan diversa como: Canadá, Estados Unidos y América Latina no sería una tarea fácil y traería implicaciones para todos y cada uno de los miembros de la familia. Las cosas cambiarían y ella necesitaba saber si todos estaban comprometidos y dispuestos a asumir nuevas responsabilidades. Una vez llegaron a un acuerdo, ansiosos y entusiastas por sacar lo mejor de esta nueva oportunidad y fortalecer aún más los lazos familiares, decidieron entonces aceptar este nuevo reto e hicieron los ajustes necesarios a la nueva vida con la mamá como vicepresidente de mercadeo para Américas de Cisco Systems.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que Patrice empezara a sentirse culpable. Entre múltiples viajes de negocios, nuevos deberes y decisiones que tomar, cada vez tenía menos tiempo para su familia, amistades y para sí misma. Con el tiempo aprendió que dicho sentimiento de culpa era auto infligido y éste, no solo generaba estrés adicional sino que se había convertido también en un desgaste de su energía y tiempo.

“Ser una mujer trabajadora me ayudó a ser mejor persona” estas son las palabras que ella misma utilizó para confirmar que su decisión de trabajar siendo a su vez madre y esposa, entre otras, fue una elección consciente. Ahora, ella sabe que para deshacerse del sentimiento de culpa como mujer es necesario “reconocer y honrar tus propias decisiones. No aumentes la presión en ti misma, simplemente sigue adelante”.

Hoy, Patrice tiene por seguro que su carrera la ha hecho una mejor persona; se siente más completa y más plena gracias a todas aquellas oportunidades que le ayudaron en su desarrollo; esto se refleja en su familia, en sus hijas. Tambien sabe lo afortunada que es en su vida personal y profesional, por lo que considera una obligación dar a cambio, construyendo no sólo una familia maravillosa sino también una gran comunidad.

El humor y las dificultades que han tenido que vivir juntos, hace que la relacion con su esposo y su familia en general sea mas fuerte que nunca. Pero lo que definitivamente hace brillar sus ojos hoy, es saber que se siente “muy” feliz con su proceso de aprendizaje y el crecimiento que ha logrado gracias a los tiempos difíciles.

Durante el desarrollo de este artículo, Patrice fue nominada y reconocida como una de las mujeres líderes del mercado en los premios The Women in Technology Leadership una distinción que tiene como objetivo identificar, reconocer y celebrar a las mujeres profesionales lideres en el campo de la tecnología.

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